miércoles, 25 de diciembre de 2013

Intangibles

Muchas veces no compramos lo que vemos o pagamos lo que cuesta. Los intangibles son a menudo los que nos llevan a decidir. 

Cada persona les asigna un valor, a veces, incluso todo el mundo les asigna el mismo valor. Dicho valor depende de tantas cosas como de vías nos provee nuestra imaginación.

Hay un dicho, una imagen vale más que mil palabras... 

Y eso es cierto, a veces vale más que mil. 

Y a veces vale menos que dos... 

Cada persona asigna el valor de cada intangible, y lo que para mi es más de mil, para ti puede ser menos de dos, y para el resto del mundo, quizás, el intangible, ni siquiera exista...

A veces el propietario de dicho intangible no es ni siquiera algo tangible, un objeto, un lugar, un ser vivo o uno muerto ya. 

Muchas veces el propietario es una palabra, una imagen, un conjunto de ellas, un sentimiento... es ruido, es silencio, es humo, es nada...

Darías algo a cambio de lo que simboliza la nada? 

Hay gente que lo da todo. 

Hay gente que lo da todo por una nada que para ellos lo es todo... 

¿Y tú? ¿Por qué intangible lo darías todo?

domingo, 22 de septiembre de 2013

Diferencia

Las conversaciones absurdas me dan dolor de cabeza. A veces por suerte, a veces por desgracia...

Lo reconozco, muchas veces no lo aguanto, no aguanto esas conversaciones carentes de habilidad para transmitir las ideas. Falta creatividad, falta imaginación, falta de todo. Y a veces, incluso sobran palabras...(como seguramente pase en este texto)

Me siento bien conmigo mismo cuando oigo a otras personas dejando a un lado su intelecto, e iniciando diálogos que ni el peor de los guionistas querría para su película. No porque me crea mejor que ellos (no soy mejor que nadie (peor tampoco...)), sino porque me hace sentir diferente, cubriendo esa necesidad generalizada de creer que tenemos algo que nos diferencia de la mayoría.

Esa es la parte buena.

La parte en la que me siento afortunado por mi forma de ser. Digamos que una parte de mi se siente orgullosa de si misma por pensar antes de hablar, y aportar cosas con un mínimo de valor.

Quizás esa sea la razón por la que generalmente hablo poco... Cuando considero que no tengo nada útil que aportar, tiendo a estar callado. Muchas veces eso me hace poco sociable ante personas que tienden a banalizar las conversaciones. No tengo la capacidad de conversar sin más. Para hablar me tengo que divertir, y o me divierten los temas, o lo hace la forma de tratarlos, pero sino me llama ninguna de las dos... Se me da bien escuchar, pero entablar conversación ya es otra historia...

Y ese problema mio suele generar silencios... para mi cómodos, para la otra persona no (¿de donde saldrá esa antipatía por los silencios? No dejan de ser parte de la conversación...). El problema es que una vez el silencio es incomodo para uno, pasa a ser incomodo para los dos, ya que notas que la persona con la que estás no esta a gusto.

Esa es la parte mala.

La parte en la que eres consciente de que muchas veces tu compañía genera malestar en la otra persona. Esa parte en la que temes quedar con ciertas personas porque sabes como va a acabar... Unos minutos de agradable conversación, unos segundos de silencio, otros pocos minutos de ya tensa conversación. Y un adiós, bastante corto en duración y largo en repercusión.
Tras varias de esas, pasas a darte cuenta de que eres un poco asocial, y de que eso te hace sentirte mal contigo mismo, culpable por serlo.

Por suerte no siempre es así. Como ya dije días atrás, todos tenemos nuestros oasis... En este caso mis oasis son esas pocas personas, con las que no sólo puedo tener conversaciones largas y fluidas, sino que disfruto de ellas como un enano, porque son conversaciones únicas, diferentes, con contenido. Son pocas las personas que me lo aportan. Pocas las personas a las que les gusta jugar con las palabras, que piensan al hablar, que saben que decir, y no conforme con eso, también como decirlo. A todas esas personas, gracias. Os las doy a menudo, y en ocasiones preguntáis por qué, a veces creo que pensáis que doy las gracias a todo el mundo con demasiada facilidad, pero lo que no sabéis, es que no se las doy a todo el mundo, y que no sólo son para agradecer las palabras de apoyo en los malos momentos (en los que generalmente tiendo a recurrir a vosotros), o los consejos ante las dudas. Son gracias que aparte de todo eso, agradecen vuestra forma de ser, vuestro gusto por pensar, y los ratos de desconexión, de oasis, de... ¿''diversión''? (sí, no se como explicarlo, no encuentro la palabra adecuada...) que me aportáis tan solo conversando.

No sois mejores que los demás, pero sois diferentes. Gracias por serlo.

Y perdón a los demás por esos silencios que os hacen sentir tan incómodos...

lunes, 29 de julio de 2013

Paseando por la vida un día más

Encontrar la felicidad a lo largo de la búsqueda del placer.
Encontrar una fuente buscando agua.
Encontrar algo buscando a nadie.
Encontrarte a ti buscando vida.
Nuevo paso a lo largo del camino de la vida.
Nueva nube en la tormenta.
Y de nuevo sorprendido por lo agradable que es pasear bajo la lluvia.
Romper la rutina se esta convirtiendo ya en rutina.
Hora de soñar dormido, y retomar este sueño al despertar.
Buenas noches Luna, buenas noches Hoy, le daré recuerdos tuyos al mañana.

lunes, 15 de julio de 2013

Marinero de Venecia

Como el marinero de Venecia, surco los ríos de mi mente con la ilusión de quien surca los mares del mundo en busca de un tesoro imaginario, que una vez encontrado se plasma en valor incalculable.

Como el marinero de Venecia que aun conociéndose cada recoveco de sus canales, ve un agua diferente cada noche, teñida por las distintas luces que el día proporciona.

Como el marinero de pensamientos que recuerda el color de las aguas de la noche, y que impotente olvida las formas que el agua dibujó. Que pena que el pincel no corriera sobre lienzo esta vez...

Como el marinero de las aguas de Venecia que navega cada noche y al despertar descubre con pesar la ausencia de pescado. ¿Esa noche a faenado? ¿O ni siquiera a existir se ha dignado?

viernes, 21 de junio de 2013

Triunfar

Dormir es de cobardes. Vivir sin ilusiones también.

Quién no la tiene no puede fracasar pero tampoco podrá triunfar.

¿Es acaso la falta de triunfo un fracaso? ¿O es la falta de fracaso un triunfo...? ¿Ambas? ¿Ninguna?

Quizás se complementen, y sólo podamos entender el triunfo al haber vivido el fracaso. Conocer el dolor para poder apreciar realmente la ausencia de él. Y disfrutarla.

¿Es pues el fracaso un mal?

Creo que el término adecuado es 'necesario'...

Aprender, mejorar y finalmente triunfar. Conocer la victoria antes de tiempo puede hacer que olvidemos el valor de la misma. Qué mejor que luchar por ella y ganársela...

Noche de ilusión. Noche de séptimo partido. Noche de nba.


Where amazing happens...

sábado, 15 de junio de 2013

Pregúntale al destino

Pregúntale al destino
que camino ha escogido
que opciones te ha negado
que elecciones has perdido

Pregúntale al destino
si tan solo con un guiño
mil momentos escondidos
hubieran sido recibidos

Cuantas luces
cuantas vidas
cuantas ramas
cuanta duda
cien mil sombras
que un mal día
no ganaron
su batalla

Pregúntale al destino
cuantas veces ha pasado
que has errado de sendero
y no has cambiado de sentido

Pregúntale al destino
cuanto mal ha permitido
cuanto bien en el olvido
donde esta lo que no fue y pudo haber sido...

domingo, 2 de junio de 2013

(doble) foto en blanco y negro + Recuerdos


Foto en blanco y negro

Foto en blanco y negro de centro cero y radio luna donde negros son tus ojos y blanca su mirada iluminando ciertas noches el cielo que estrellado se sostiene en la negrura.

¿Quién sostiene a la luna? 

¿Qué susurros le dirá? 

Ningún alma que bien piensa nunca jamás sabrá... 

Es la gracia de la luna, es la gracia de la mar, que aunque unidas por la nada, juntas van a navegar. 

Buena luna, buena noche, buen viajar a la verdad.

Parpadeas y el blanco deja de serlo 

El negro ¿acaso más negro es? 

¿O igual de blanco e igual de negro el firmamento quedará? 

¿No ver, no haber? 

¿O sin haber seguir siendo es? 

Sólo la luna lo sabrá y sin pruebas nadie lo demostrará. 

Suerte al menesteroso, si justificante de ausencia o presencia precisar.




Recuerdos


Escuchar el silencio, sentir los latidos, fotografiar cada rincón a golpe de retina para formar un recuerdo en la memoria.

Vislumbrar en lo común algo especial.

Desear que nunca acabe.

Desear que acabe y así poder volver a por más.

Este recuerdo es mío y sea cual sea mi lugar en la vida, allí me acompañará. Cada hoja, cada árbol, cada piedra, cada luz y cada sombra, el sonido del silencio y la vida hecha sangre ya son míos y por siempre conmigo irán. 

Sea cual sea mi morada, este ya siempre será mi hogar.

sábado, 25 de mayo de 2013

Los oasis de la vida


En un mundo de desiertos, de arenas sin final, prisas, problemas y contratiempos, debemos aprender a manejar la llave del tiempo, y a disfrutar al máximo de los pequeños momentos que hacen de la vida algo único y especial. 

El que consiga detener el tiempo en esos pequeños oasis que la vida nos otorga, logrará recolectar las energías que hacen falta para continuar, para llegar al siguiente oasis.

El modo más rápido de llegar a la meta no es avanzar sin descanso. Consiste en descubrir pequeños refugios que nos hagan sentir felicidad en el más puro de los sentidos, y detener el tiempo en ellos.

Disfrutarlos.

Hacerlos eternos...

Una tarde de domingo en la bañera en compañía de un buen libro, de una serie especial. Caminar bajo tenue lluvia. Un paseo bajo la luna llena. Una oleada de pensamientos. Un instante de silencio. Un escalofrío que recorre la dorsal... 

Momentos comunes, que a menudo ignoramos. Pasan de largo...

En mirar el mundo con otros ojos, hacer especial el ahora extrayendo lo diferente de cada momento, de cada lugar, por común que sea, radica en gran parte la felicidad.

domingo, 19 de mayo de 2013

Punto medio

Caminar por el borde del precipicio, sin razón para ello. Sólo por la gratificante sensación de hacerlo, y seguramente, en parte, pese al vértigo, también por la adrenalina que provoca la probabilidad de saber que puedes caer al vacío en cualquier momento. 

Da vida. 

Da vida a la vida... 

Cuesta una gran parte de nuestra seguridad, pero nos hace sentirnos vivos. Confiar en nosotros mismos, creernos lo suficientemente fuertes como para aguantar sin caer, como para caminar por la linde del suelo firme sin dar un paso en falso. 

Riesgo a cambio de emoción... 

Oh dios... que importantes son las emociones en la vida. 

De hecho... ¿la vida es algo sin las emociones? Algo aparte de una sucesión de días, de momentos, de instantes, que sin las emociones jamás recordaríamos como especiales. 

Y la vida es eso, esos pequeños detalles, esos instantes mágicos que se guardan en nuestra retina como algo especial, algo único...y nuestro... sólo nuestro...

Curioso el funcionamiento de nuestro organismo. 

Sin exponernos no sentimos, pero exponerse puede resultar fatal. 

Y ese tipo de fatalidades son precisamente las que intentamos evitar para seguir viviendo, seguir sintiendo. 

¿Bonito dilema, no crees? 

Encontrar el punto medio adecuado es difícil. 

Muy difícil... 

Saber cuando debemos acercarnos al precipicio y cuando alejarnos de él está al alcance de muy pocos afortunados, para todos los demás, mucha suerte en nuestro seguro accidentado trayecto.





jueves, 16 de mayo de 2013

Nueva etapa


Etapas.

Nuevos días, ¿buenos días? Así lo espero.
Otro nuevo comienzo, una nueva etapa en nuestra vida. Terreno desconocido.
¿Exploramos?
¿Por qué no? Allá vamos.
¿Decisión correcta? Al tiempo le gusta hablar, rara vez calla. Así que ya dirá algo.

Demasiadas preguntas... excesivas dudas... ante eso, ¿Qué es lo mejor? Ni idea, pero tiremos para delante. Driblemos las dudas y busquemos las respuestas.
Y efectivamente, de eso se trata, de buscar respuestas, aunque a veces las respuestas generarán sin lugar a dudas más preguntas. Muchas veces la respuesta genera mayor incertidumbre
que la pregunta misma. ¿Qué aporta eso? algo que hoy por hoy quizás falte. Reflexión.
Acompañado de la relatividad, presente en cada respuesta. Recorreré diferentes caminos de pensamiento dejando, a falta de migas de pan, trazos de reflexiones plasmados en pantalla.
Toca desahogarse, toca escribir...
Bienvenido a la nueva etapa de mi vida estimado lector, espero que el disfrute de ambos vaya de la mano.