Coger un avión rumbo a los pensamientos.
Surcar las nubes de la mente en busca de recuerdos
perdidos en el tiempo…
Parar en aquella isla, tu preferida, esa que guarda
las historias de un día y un lugar.
Bucear…
Bucear en los recuerdos, empaparse de su esencia,
acariciar sus luces, zambullirse entre sus sombras, jugar en ellos hasta
olvidar donde estas… hasta tratar de respirar… hasta ahogarte mientras sonríes
en aquella isla que una vez fue real…
Aquella isla perdida en tu memoria con la que hoy se
ha unido tu recuerdo, que mientras sueñas, es lo único que queda ya de ti en la
realidad.