Da vida.
Da vida a la vida...
Cuesta una gran parte de nuestra seguridad, pero nos hace sentirnos vivos. Confiar en nosotros mismos, creernos lo suficientemente fuertes como para aguantar sin caer, como para caminar por la linde del suelo firme sin dar un paso en falso.
Riesgo a cambio de emoción...
Oh dios... que importantes son las emociones en la vida.
De hecho... ¿la vida es algo sin las emociones? Algo aparte de una sucesión de días, de momentos, de instantes, que sin las emociones jamás recordaríamos como especiales.
Y la vida es eso, esos pequeños detalles, esos instantes mágicos que se guardan en nuestra retina como algo especial, algo único...y nuestro... sólo nuestro...
Curioso el funcionamiento de nuestro organismo.
Sin exponernos no sentimos, pero exponerse puede resultar fatal.
Y ese tipo de fatalidades son precisamente las que intentamos evitar para seguir viviendo, seguir sintiendo.
¿Bonito dilema, no crees?
Encontrar el punto medio adecuado es difícil.
Muy difícil...
Saber cuando debemos acercarnos al precipicio y cuando alejarnos de él está al alcance de muy pocos afortunados, para todos los demás, mucha suerte en nuestro seguro accidentado trayecto.
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