miércoles, 18 de noviembre de 2015

En busca de la realidad


Era la historia de aquel escritor que vivía dentro de sus propias líneas.

Cada mañana le robaba los ojos al protagonista de su obra, imaginando un mundo, imaginándose a sí mismo, imaginándose una vida paralela y viviéndola desde su cuarto.

Quizás lo hacía porque la realidad no le gustaba, le asustaba, era demasiado grande, demasiado incontrolable. Verse inmerso en aquella enorme maquinaria le hacía parecer insignificante, perdido entre un mar de multitudes, en rutinas, en estándares que le harían pasar sin pena ni gloria por una existencia cada día más gris.

Sin embargo, en su pequeña obra podía imaginar, tenía el control de una historia que le hacía diferenciarse de los demás, quizás no mucho, pero lo suficiente.

Al contrario de lo que pudiera parecer, aquel lugar compuesto de letras e imaginación no difería en exceso de lo que la realidad podía llegar a ser algún día, la única diferencia era que allí conseguía explotar al cien por cien sus cualidades. Y desde la primera página.

Se podía decir, que en lugar de hablar de fantasía, podríamos hablar de existencia idílica, no porque fuera perfecta, sino porque se aprovechaba al máximo.

Ansiaba algún día poder tocar su creación.

Ansiaba poder vivir en aquel mundo idílico.

Ansiaba poder… poder sobre su propia voluntad que le arrastraba hacia aquella ficción haciéndole huir del presente y del futuro que tanto le aterraban.

Y es que, aunque vivía una historia maravillosa cada día en su cabeza, no dejaba de ser un personaje de novela en busca de su realidad, perdido entre líneas, a la deriva entre palabras y casi ahogado por tanta letra, buscando su lugar en una fantasía a la que no pertenecía.



martes, 28 de julio de 2015

Sentir


…Sentir…
Sentir las emociones a flor de piel
Sentir la descarga que inunda cada rincón
Sentir como se eriza el vello

…Sentir no sentir nada de eso…

domingo, 5 de julio de 2015

Imaginar

Ironías de la vida, me siento vivo cuando sueño, pese a ser cuando menos vivo…

Comenzar a fantasear, vivir lo no vivido, jugar a imaginar lo que quizás nunca llegará.

Acelerar y dejar atrás la realidad, desvanecerse hasta poder volar.

Surcar los cielos sin necesidad de pararse a recordar que ayer fue ayer, que hoy es hoy, y que el mañana llegará.

Rutina encorsetada de burda tela funcional.

Viajar sin rumbo a la deriva del disfrutar.

Huyendo de las bestias, de los miedos, de la dura y ardua soledad, que atormenta sin piedad…

Dejando paso a la lluvia cuando los parpados se condensan fruto de la evaporación de la ilusión.

Del dolor.

De la impotencia de perseguir sombras.

Quimeras que siempre vuelan más alto de lo que podemos saltar.

Salvo al imaginar...

Que al igual que ellas

Podemos volar...

viernes, 27 de febrero de 2015

Caída

Y de pronto todo cambió...
El tiempo paró.
...
¿Qué está ocurriendo?
Las paredes cada vez crecen más...
O... espera... ¿caigo?
...
Si... Caigo...
Sonido sordo al chocar.
¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy?
Mirada arriba. ¿Y ahora?
Dos opciones... ¿Sentarse?... ¿o andar?
Decido andar.
¿Hacia dónde?
...tan solo andar...
Oscuridad.
Miro el reloj.
Sigue parado.
Lo agito.
El segundero congelado...
Andar...
Pisadas huecas. Silencio roto. Una curva... 
Y más camino...
Andar.
...
¿Una rampa?
Larga. Muy larga…
Y voces… Aunque suenan lejanas.
Me acerco.
Traspiés.
Sigo subiendo…
Sudor.
¿Y ese resplandor?
...
Por fin...
Calor.
Mirada atrás.
Uff...
Mirada adelante.
Todo parece haberse reducido.
Salvo ciertos pilares que parecen erigirse más grandes que nunca…
Gracias...
Latidos.
Ojos cerrados.
Manos sobre la unión del comienzo y el fin...
Un... Dos...
Pum...Pum...
Siéntelo.
Estás vivo.
Vive.

martes, 24 de febrero de 2015

Abstracción

Ríos de tinta correrán, canalizando poco a poco los océanos de ideas, las nebulosas de pensamientos. 
Toca soñar. Toca escribir. Toca placer...

Es la hora de las palabras, la hora en la que la imaginación toma el control y yo lo pierdo por completo. 

Ya no soy yo. No existo, no tengo lugar en el mundo. El entorno desaparece, los ruidos se silencian. Sólo tienen lugar las ideas, las letras y la pantalla. La realidad que me rodea se disipa... letra a letra... verso a verso... y sólo queda cabida para la imaginación.

Ríos de tinta correrán, aunque a papel no llegarán. Se quedarán corriendo, se quedarán flotando, en la nada que es internet, en el todo que es este blog.