Ríos de tinta correrán, canalizando poco a poco los océanos de ideas,
las nebulosas de pensamientos.
Toca soñar. Toca escribir. Toca placer...
Es la hora de las palabras, la hora en la que la imaginación toma el
control y yo lo pierdo por completo.
Ya no soy yo. No existo, no tengo lugar en
el mundo. El entorno desaparece, los ruidos se silencian. Sólo tienen lugar las
ideas, las letras y la pantalla. La realidad que me rodea se disipa... letra a
letra... verso a verso... y sólo queda cabida para la imaginación.
Ríos de tinta correrán, aunque a papel no llegarán. Se quedarán
corriendo, se quedarán flotando, en la nada que es internet, en el todo que
es este blog.
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